La Devastada

Escupo en la cara de La Devastada

 

Me río de ella

A veces intento tirar con fuerza de su cabello

Retorcerle la piel del brazo

Pellizcar sus mejillas

 

De nada sirve

 

Otras quisiera cortar de un tajo la pequeña raíz de su juventud

masticar el líquido derramado en las comisuras blandas, tan blandas como el tedio

 

Odio la piel de La Devastada

 

su ropa de tela fina

esa mueca de verdad pálida, inamovible, cansada cuando sonríe

No me gusta ese gesto en su cara

Es agobiante

Me consume la cadencia de sus pasos lentos por el pasillo

la mano sin gracia apoyada en el pecho

la pulcritud de un corazón que a todo teme pues no amaina un latir en el No

Pobre ingenua

No me gusta La Devastada porque ella me conoce y conoce mi nombre

Sabe cuál es el verdadero blanco de mis ojos

el exacto tono que debe haber en el rojo de mi sangre

en las venas de mi muñeca

Entiende bien mis estados de ánimo y tal vez por ello

los ignora

Nadie sabe mejor que ella cuánto la detesto

 

Porque yo soy La Devastada

 

Y yo me odio, me arrastro y me pellizco y no quiero verme

Y si alguno mira

Yo me escupo y me desnudo y me afrento

Y no me amo

Tampoco importa

Porque yo soy La Devastada

 

 

Yo nunca pido perdón

 

 

 

 

 

 

Autor: pdescosida

Tres cosas hay en la vida: Salud, dinero y alcohol.

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