Ahí estás

escrita en un muro

Indeleble, inmortal

apaciguada

esperando a alguien

que no le exige nada al silencio

 

Por eso existes, tal vez nunca

para deshacerte de la urgencia

de la carne caliente

que rompe la caída del cuchillo

y luego

 

Desapareces

 

 

Con la tierra

entre las uñas

 

(Descosida)

 

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Pon la mano aquí,

aquí por siempre nunca

el nombre de un bebé
que no quiso aprender del hombre

a dar patadas en el vientre.

Tengo en las uñas sangre, mamá.

Sangre de las mujeres que sí blasfeman
y gimen por placer,
que escupen en el suelo del paritorio
y en el santo sudario
de algún dios hecho, cómo no,
en cuerpo de hombre
y en lo que una mujer a día de hoy
aún debe escuchar que es,
porque una mujer no es violada
en España cada ocho horas, mamá
una mujer no es maltratada,
no aparece desnuda en carreteras
no ha limpiado con su vida
el suelo de las que vendrán

Pero debes saber.

debes saber, mamá
que si hoy una mujer,
si hoy
grita a la tierra
ésta también sangra

y tiembla la carne del mundo.

Si alguna vez me duermo

deja caer la noche

como una niña deja caer su máscara

y ama el miedo de mi mirada,

que es amor de ceniza en los ojos.

Si alguna vez me duermo

no digas a nadie que mi voz ha muerto

o que todos los gestos del silencio

tienen la forma de mi caída

solo pon un cuchillo

en los labios de mi nombre

y dime con qué mano

se apacigua al olvido.

Arrójame al suelo

Tírame flores

Derrama tu sangre en mi sangre

y mézclala con vino

 

Tómame

 

Derriba en mi carne los falsos mitos

los grandes dioses

la eterna espera

 

Sacrifícame

 

Precipítate en mi

ponme desnuda debajo de tu lengua

culmina en mí

y deja que inconstante

vital

y desesperada

 

me disuelva

 

 

 

(PDescosida)

Evohé

Quiero correr salvaje.

Yo soy la niña

que se pinta la cara de guerrera

la que mira fijamente

la que besa los mordiscos en la carne

y se llena las manos de tierra,

las que irán a cerrarte los ojos.

 

Quiero correr salvaje hacia ti

 

No quiero volar

quiero el impulso correcto

para salir despedida

y aullar de placer

en el cielo de los locos

y los audaces

 

No fingir, no mentir

taparme la boca al beso

ir a morderte los labios

 

Quiero correr salvaje hasta ti

 

Y que esta provocación no violenta

tenga un morbo envidiable

 

(Descosida)